MYR AMINOACIDO DE ORIGEN VEGETAL - Hidrólisis enzimática complejo Oligo-Nutritivos

Desde 1804 hasta nuestros días, los fisiólogos vegetales han demostrado que, además del carbono, del Hidrógeno y del Oxígeno, son 13 los elementos químicos que se consideran esenciales para la vida de las plantas. De éstos, el más importante es el Nitrógeno. El Nitrógeno se combina con el Carbono, el Hidrógeno, el Oxígeno y ocasionalmente con el Azufre constituyendo aminoácidos, enzimas, ácidos nucleicos, clorofila, etc. Aunque el Nitrógeno pueda acumularse en las plantas también en forma nítrica, su forma principal en las mismas es proteínica.

Concentración media de nutrientes minerales en la substancia seca de la planta (según Epstein E. en Plant Biochemistry)
Elemento   Nº Relativo de átomos
Molibdeno Mo 1
Cobre Cu 100
Zinc Zn 300
Maganeso Mn 1.000
Hierro Fe 2.000

Boro

B 2.000
Cloro CI 3.000
Azúfre S 30.000
Fósforo P 60.000
Magnesio

Mg

80.000
Calcio Ca 125.000
Potasio K 250.000
Nitrógeno N 1.000.000
Los problemas referentes a la nutrición nitrogenada son bien conocidos hoy en día. No obstante existen en el mercado productos que aportan Nitrógeno orgánico con una elevada eficiencia de absorción, constituyendo al mismo tiempo la solución a los problemas de contaminación de las capas freáticas y a la acumulación excesiva de nitratos en los productos agrícolas.

La fertilización tradicional no siempre consigue su objetivo, situaciones de estrés hídrico, térmico o fito-tóxico pueden impedir que las plantas absorban el Nitrógeno disponible y lo utilicen para sus procesos biosintéticos.

El Nitrógeno no absorbido puede dispersarse en el medio ambiente y consecuentemente no se alcanzan las producciones y las calidades previstas. Este problema puede solucionarse valiéndose de los conocimientos más modernos de la fisiología vegetal utilizando elementos básicos de la biosíntesis, es decir los aminoácidos. MYR constituye nuestra propuesta para este moderno sistema de la fertilización.

Es un producto que se ha desarrollado y perfeccionado en nuestros laboratorios de investigación en Niza, Francia. Procede de la hidrólisis enzimática de unas sustancias proteínicas de origen vegetal y por consiguiente es rico en los aminoácidos más utilizados en los procesos de biosíntesis de las plantas, y además en las proporciones más típicas y aptas para este fin. Este compuesto hidrolizado ha sido enriquecido con sustancias húmicas concentradas de las aguas de los “Ríos de aguas negras” tropicales, con la finalidad de optimizar la eficacia del producto incluso para su empleo radical.

Debido a su naturaleza y concentración, MYR es un producto adecuado para potenciar las plantas desde el punto de vista nutricional en los períodos de estrés de cualquier tipo, o bien, como complemento de la fertilización tradicional cuando se quieran conseguir unos objetivos importantes referentes a la producción y a la calidad, respetando al mismo tiempo el medio ambiente y los procesos biológicos de las plantas.

MYR constituye también la base fundamental de una serie de complejos oligo-nutritivos que se han creado para solucionar diferentes problemas de carencias de microelementos en las plantas, de una forma más natural y fisiológicamente correcta.

 

¿Que son los aminoácidos?

Los aminoácidos constituyen las bases fundamentales de cualquier molécula biológica y son compuestos orgánicos que tienen una estructura química del siguiente tipo:

En donde NH2 es un grupo amínico, COOH es un carboxílo y R es un radical que varia de un aminoácido a otro. Hay centenares de aminoácidos, aunque los más importantes son unos 20, ya que estos forman las proteínas, es decir, los componentes básicos de las

En donde NH2 es un grupo amínico, COOH es un carboxílo y R es un radical que varia de un aminoácido a otro. Hay centenares de aminoácidos, aunque los más importantes son unos 20, ya que estos forman las proteínas, es decir, los componentes básicos de las células vivientes, puesto que constituyen una parte determinante de las mismas y que se encargan de transmitir su información genética.
Las propiedades químicas y biológicas de cada proteína dependen del número y del tipo de aminoácidos que la componen y del orden en el cual los mismos se colocan en la molécula.
No puede realizarse proceso biológico alguno sin que en alguna fase del mismo intervengan los aminoácidos o sus compuestos o derivados.

¿Para que sirven los aminoácidos de MYR?

Se sabe que no todos los aminoácidos tienen la misma importancia en los ciclos biológicos de las plantas y que están presentes en proporciones distintas.
Por ejemplo, la lisina, el triptófano y la metionina son necesarios en bajas concentraciones, en cambio el ácido glutámico y el ácido aspártico, que por transaminación producen todos los demás aminoácidos, están presentes en las plantas en cantidades elevadas.

La Prolina actúa en el balance hídrico de los cultivos tonificando las paredes celulares y volviendo así las plantas más resistentes a condiciones climáticas desfavorables.

La Glicina es fundamental para la formación del tejido vegetal y es uno de los primeros compuestos empleados para la síntesis de la clorofila, constituye por consiguiente también un medio para prevenir la clorosis.

La Lisina y la Arginina son sustancias activas para estimular la fotosíntesis y retrasar el proceso de envejecimiento.
No obstante, todos los aminoácidos son importantes y hay interdependencia entre los mismos, así, la ausencia de uno de ellos puede bloquear la síntesis de otros.

¿Porque se aconseja emplear MYR en nutrición vegetal?

Los aminoácidos contenidos en MYR, son absorbidos rápidamente a través de los estomas foliares y por consiguiente llegan a la linfa. Por su capacidad de penetrar en las membranas celulares y de intervenir en los procesos metabólicos, en pocas horas están en condiciones de desarrollar sus funciones en la planta. Esto tiene especial importancia cuando la planta se encuentra en condiciones de estrés y por consiguiente en dificultades para la síntesis de los aminoácidos. Su aplicación permite conseguir un ahorro notable de energía logrando recuperar unas condiciones óptimas de desarrollo.

¿Cuándo hay que emplear MYR?

El contenido de aminoácidos libres varía en relación con los estados fisiológicos de la planta, por ejemplo, en los frutales se hallan las concentraciones más elevadas durante los periodos de descanso de la actividad vegetativa, cuando la síntesis de proteínas disminuye y se acumulan aminoácidos libres. Durante los periodos de crecimiento se aprovechan estas reservas para la síntesis de proteínas y por consiguiente baja su concentración. Consecuentemente, el momento más adecuado para aplicar MYR, es cuando el cultivo requiere específicamente disponer de aminoácidos: el crecimiento, la formación y desarrollo de los frutos, o cuando el hielo, la sequía u otras circunstancias hayan debilitado la capacidad de síntesis de la planta.

¿Cuál es la característica sobresaliente de MYR?

La eficacia de una suspensión de aminoácidos no es debida sólo a la concentración total de aminoácidos y a su estado de agregación, sino también a las proporciones en las cuales los aminoácidos están presentes. MYR por su origen vegetal y debido a su proceso de producción por hidrólisis enzimática, aporta aminoácidos en la forma y en las proporciones más adecuadas para las plantas, logrando la máxima eficacia.

Analizando los aminoácidos contenidos en las plantas, se puede observar que los mismos son todos activos y levógiros. A diferencia de los producidos por síntesis química o por hidrólisis ácida o alcalina, todos los aminoácidos de MYR son levógiros y mantienen por consiguiente su funcionalidad biológica.

Sólo los aminoácidos levógiros pueden ser asimilados y empleados en los ciclos biológicos de las plantas, los dextrógiros no son reconocidos por las funciones enzimáticas, consecuentemente, no son aprovechados para la síntesis proteínica y pueden causar situaciones fito-tóxicas.

Por su origen vegetal y su proceso específico de elaboración, MYR no contiene sustancias antibióticas residuales procedentes de procesos de fermentación, ni metales pesados ni cloruros.

El Nitrógeno contenido en MYR es amínico (procedente de aminoácidos), durante su elaboración no hay ni formación ni adición de Nitrógeno amínico, el cual no sólo no facilita la biosíntesis proteínica, sino más bien la complica.

La materia orgánica de MYR se compone de aminoácidos, péptidos, peptonas y de unas sustancias húmicas solubles concentradas procedentes de los “ríos de aguas negras” de la selva amazónica, por consiguiente, la materia orgánica es biológicamente activa al 100%, Y no contiene residuo inerte alguno.

La acción estimulante que las sustancias húmicas solubles realizan en las raíces, facilita que la acción de MYR sea rápida y completa incluso en la fertilización por riego.

Los complejos oligo-nutrientes MYR

Las plantas alcanzan una nutrición equilibrada cuando están presentes macro y microelementos en la cantidad correcta, ya que éstos últimos activan el metabolismo vegetal, aumentando la resistencia de las plantas a las enfermedades y a las situaciones adversas de tipo climático y ambiental. Últimamente son frecuentes las carencias causadas por la escasa disponibilidad de microelementos en el terreno, que a su vez están determinadas por la aplicación durante años únicamente de abonos minerales, lo que ha provocado entre otras cosas, una disminución del porcentaje de materia orgánica en el terreno y causado antagonismos entre los distintos elementos. Para solucionar estas carencias, es importante suministrar a las plantas los oligoelementos que las mismas necesitan, pero con sumo cuidado y respetando la fisiología vegetal.

Los complejos oligo-nutritivos MYR se consiguen estableciendo unos enlaces orgánicos entre iones metálicos, ácido glucónico y aminoácidos de origen vegetal. El ácido glucónico (C6H12O7) es un ácido débil y no corrosivo, que tiene una capacidad excelente para formar complejos. Se encuentra en todas las plantas y en los alimentos, no es tóxico y es totalmente aprovechable por los organismos vivientes al igual que un azúcar. Se produce por fermentación del almidón.

En términos químicos, un complejo está constituido por la unión de un ión metálico con una o más moléculas que forman complejos, modificando de esta forma la capacidad de reacción del metal y volviéndolo menos sensible a la influencia del medio ambiente.

Los complejos oligo-nutritivos MYR son totalmente solubles en agua y su estructura es estable hasta en ambiente alcalino, por consiguiente los mismos no forman en el momento de su empleo sales ni hidróxidos insolubles. Se logra así más eficacia de aportación a los cultivos, sin que haya pérdidas causadas porque los metales se vuelven insolubles.
En los quelatos por síntesis, la sustancia quelante es ajena a los procesos fisiológicos vegetales y no es aprovechable por la planta, incluso puede llegar a intercambiar el ión metálico aportado, con otros que hay en la linfa, causando graves desequilibrios fisiológicos y nutricionales. En los complejos oligo-nutritivos MYR, todos sus componentes son aprovechados en los ciclos biológicos de la planta, optimizándose su proceso nutritivo y restableciendo rápidamente el equilibrio.